Mercadito de ilusión

El centro educativo Compañía de María de Zaragoza, fue uno de los centros premiados en la pasada edición del V edición del Premio Nacional de Educación para el Desarrollo Vicente Ferrer convocado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y cogestionado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Mercadito de ilusiónEl proyecto versaba sobre una unidad didáctica desarrollada en la etapa de educación infantil. El objetivo final de la unidad didáctica integrada que presentaron, era favorecer el aprendizaje servicio, en el que todas las partes implicadas reciben algo valioso. En sus palabras, lo verdaderamente interesante es el desafío propuesto y la construcción de ese proceso que les lleva a la consecución de una meta, en compañía.

Quieren favorecer el desarrollo de las competencias en sus alumnos, poniendo en marcha de forma integrada aquellos conocimientos adquiridos y rasgos de personalidad que les permitan resolver situaciones diversas. Favoreciendo su competencia de iniciativa y autonomía personal (autonomía, compromiso, responsabilidad, sensibilidad), competencia social y ciudadana (trabajo en equipo, espíritu cívico, colaboración con diferentes estamentos del colegio), competencia para aprender a aprender (imaginar un proyecto, elaborar planes, tomar decisiones), competencia espiritual (educar la mirada, transformación del entorno, servicio) y…

Una tarea, en la que la educación en valores, de carácter social, se basa en la vivencia y la experiencia. Y donde todos tienen cabida.

Sus mejores cualidades son empleadas a favor de un proyecto en Nicaragua.

Destacan, asimismo, que es más importante el proceso que el producto; que los niños y niñas a pesar de su corta edad son capaces de salir de sí y poner todo de su parte por conseguir algo para un prójimo que no está tan próximo, pero que ellos lo sienten así. Esto les ayuda a actuar, consensuar, deliberar, decidir, superar dificultades, controlarse, esforzarse y buscar diferentes soluciones. Conocen que su acción produce una transformación, que los alumnos y alumnas sienten y viven que juntos son más y que invitar a participar al resto de la comunidad educativa produce un efecto multiplicador tanto en el centro como en su entorno.

La presentación adjunta es la que las docentes pertenecientes a dicho centro trasladaron a sus compañeros en el seminario de intercambio y formación en buenas practicas en educación para el desarrollo celebrado el pasado mes de Noviembre.