Prevenir la violencia de género desde la escuela

Por: María José Díaz-Aguado (Catedrática de Psicología de la Educación y Directora del Máster Propio UCM en Programas de Intervención Psicológica en Contextos Educativos, Universidad Complutense de Madrid).

Nuestra sociedad reconoce hoy la violencia de género como un grave problema que quiere erradicar y suele destacar la educación como la principal herramienta para lograrlo. ¿Hay evidencia científica que lo apoye?, ¿tratan nuestras escuelas un problema que hasta hace poco era tabú?, ¿cómo es la adolescencia actual respecto al machismo y la violencia de género?

Buscando respuestas a estas y a otras preguntas se ha realizado la serie de investigaciones Evolución de la adolescencia española sobre la igualdad y la prevención de la violencia de género: 2010-2013, impulsada por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, realizada por la Unidad de Psicología Preventiva de la UCM en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y las Comunidades Autónomas, en la que han participado 223 centros educativos y 10.181 personas.

Haber trabajado en la escuela contra la violencia de género reduce su riesgo

Uno de sus principales resultados es que el hecho de haber trabajado en la escuela el problema de la violencia de género disminuye el riesgo de ser maltratador, en el caso de los chicos, y de ser víctima, en el caso de las chicas. En 2013 casi el 40% del alumnado adolescente (escolarizado en tercero de la ESO o en cursos superiores no universitarios) afirma haber realizado dicho trabajo, porcentaje similar al de tres años antes. De lo cual se deduce la necesidad de adoptar medidas que permitan llegar a toda la población adolescente para que nadie se vea privado de un aprendizaje que puede evitar tanto sufrimiento.

Aumentan quienes rechazan la mentalidad machista y también quienes reconocen haber sufrido o ejercido violencia de género

Como muestra del mayor rechazo al sexismo y a la violencia de género cabe considerar que haya disminuido de 2010 a 2013 el porcentaje de adolescentes claramente de acuerdo con que: “El hombre que parece agresivo es más atractivo” (del 9,1% al 7,8%), o “Está justificado que un hombre agreda a su mujer o a su novia cuando ella decide dejarle” (del 2,7% al 2,4%). Sin embargo, la justificación de la violencia como forma de resolución de conflictos se mantiene estable (expresa a través del acuerdo con frases como “está justificado agredir a quien te ha quitado lo que era tuyo”). En el gráfico uno se presentan los resultados obtenidos en 2013 respecto a estas actitudes hacia la violencia y el sexismo. Para valorarlos conviene tener en cuenta que su justificación incrementa considerablemente la probabilidad de ejercer todo tipo de violencia, incluida la de género.

Gráfico 1. Porcentajes de chicos y chicas que están en 2013 claramente de acuerdo con cada frase sobre sexismo y violencia

En el gráfico dos se incluyen los porcentajes de chicas adolescentes que reconocen en 2013 haber vivido con frecuencia cada una de las situaciones de maltrato. Como muestra de su incremento en los tres últimos años cabe destacar las siguientes diferencias: “Han intentado controlarme decidiendo por mí hasta el más mínimo detalle” (pasa del 7% al 9,5%); “Me han hecho sentir miedo” del 2,7% al 4,2%; “He recibido mensajes a través de Internet o de teléfono móvil en los que me insultaban, amenazaban, ofendían o asustaban” (de 1,4% a 2,6%).

En el gráfico tres se incluyen los porcentajes de chicos que reconoce haber ejercido cada situación de maltrato con frecuencia.

Gráfico 2. Porcentaje de chicas que dice haber sufrido cada situación de maltrato con frecuencia.

Gráfico 3. Porcentaje de chicos que dice haber ejercido cada situación de maltrato con frecuencia

El estudio concluye que las diferencias en violencia de género pueden estar relacionadas con los cambios en el creciente uso de las nuevas tecnologías. Casi el 95% de la adolescencia utiliza en 2013 Internet a diario para comunicarse y casi uno de cada cuatro adolescentes dedica más de tres horas diarias a dicha actividad. Uso que puede estar relacionado con que: las relaciones de pareja se inicien antes (a los 13 años y un mes), disminuya el número de chicos que dice tener dificultades para relacionarse con chicas, vean menos cara a cara a su pareja y estén más insatisfechos con dicha relación.

Cómo y cuándo llevar a cabo la prevención de la violencia de género en el centro desde la escuela

El estudio concluye con una serie de conclusiones, entre las que se incluyen las dos siguientes:

  1. La prevención de la violencia de género debe desarrollarse en todas las etapas educativas, adaptando el tratamiento a cada edad. Debe iniciarse en la educación infantil sobre el valor de la igualdad, la resolución pacífica de los conflictos y el rechazo a toda forma de violencia. Desde los 12-13 años, es necesario enseñar la incompatibilidad del amor con la violencia, erradicando los mitos que a dicha asociación contribuyen (como: “quien bien te quiere te hará llorar” o “por amor hay que estar dispuesto/a todo”) y volverlo a tratar a los 14-16 años, momento en que pueden aprender a detectar cómo son las primeras manifestaciones del abuso en la pareja y cómo evoluciona, así como las medidas para ayudar a otras parejas próximas que puedan encontrarse en dicha situación.
  2. Es preciso asegurar que la prevención de la violencia de género esté presente tanto en los planes globales de los centros (Plan de Convivencia, Programa de Acción Tutorial, Plan de coeducación…) como en las actividades que el profesorado desarrolla desde las aulas. Para conseguirlo puede ser de gran eficacia contar con el trabajo de la persona experta en igualdad a la que se hace referencia en la Ley Orgánica de 28-12-2004, de Medidas de Protección Integral a las Víctimas de la Violencia de Género. La eficacia de este trabajo aumentará cuando se desarrolle en estrecha colaboración con el Equipo Directivo, los Departamentos Didácticos y de Orientación y el conjunto del profesorado en cada centro.

Informe completo:

  1. Díaz-Aguado, M.J.; Martínez, R.; Martín, J. (2013). Evolución de la adolescencia española sobre la igualdad y prevención de la violencia de género. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.