60 años de los Tratados de Roma: mirando al futuro y a la educación

Europa no se hará de golpe ni en una construcción de conjunto. Se construirá mediante logros concretos, creando primero una solidaridad de hecho [1]

Sobre la base de este principio, Francia, Italia, Alemania Occidental y los países del Benelux (Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo), firmaron en 1951 el Tratado de París, que permitía establecer objetivos comunes en relación a las potentes industrias del carbón y del acero. Esta firma supuso el primer paso hacia la integración europea.

“Los efectos desastrosos de la Segunda Guerra Mundial y la amenaza constante del enfrentamiento Este-Oeste hicieron de la reconciliación franco-alemana una prioridad fundamental. La industria se erigió en un potente símbolo de la creación de un objetivo común y representó el primer paso hacia la integración europea”. [2]

La elección del carbón y del acero era, en esa época, altamente simbólica. A principios de la segunda mitad del siglo XX, representaban la potencia de los países.

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El  25 de marzo de 1957, los Tratados de Roma reforzaron los pilares de esta integración y la idea de un futuro común para estos seis países. Resueltos a sentar las bases de una unión cada vez más estrecha entre los pueblos europeos, los firmantes suscribieron estar “decididos a promover el desarrollo del nivel de conocimiento más elevado posible para sus pueblos mediante un amplio acceso a la educación y mediante su continua actualización”. [3]

Esta serie de acuerdos dieron origen a la actual Unión Europea.  

 

 

La Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica, también conocida como Euratom, (1957) nacieron de la lenta progresión de la idea original, inseparable de los sucesos que sacudieron el continente.

La educación no fue reconocida formalmente como ámbito de competencia de la UE hasta el Tratado de Maastricht, en 1992.

Este Tratado contempla que “la Comunidad contribuirá al desarrollo de una educación de calidad fomentando la cooperación entre los Estados miembros y, si fuere necesario, apoyando y completando la acción de estos en el pleno respeto de sus responsabilidades en cuanto a los contenidos de la enseñanza y a la organización del sistema educativo, así como de su diversidad cultural y lingüística” [4]

Asimismo, en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea proclamada el 7 de diciembre de 2000 en Niza [5], se afirma lo siguiente: “Toda persona tiene derecho a la educación y al acceso a la formación profesional y permanente” (artículo 14) y “toda persona tiene derecho a trabajar y a ejercer una profesión libremente elegida o aceptada” (artículo 15).

El Tratado de Lisboa, del 13 de diciembre de 2007, no ha modificado las disposiciones de la UE en el ámbito de la educación y la formación. Sin embargo, existen algunos nuevos aspectos que merece la pena mencionar: por ejemplo, contiene una disposición que se ha descrito como –cláusula social horizontal [6], que fue adoptada en 2011 y se expone como: “En la definición y ejecución de sus políticas y acciones, la Unión tendrá en cuenta las exigencias relacionadas con la promoción de […] un nivel elevado de educación [y] formación […]” [7]

Así pues, a la hora de definir y ejecutar sus políticas y acciones, la Unión tendrá en cuenta las exigencias relacionadas con la garantía de un nivel elevado de educación y formación. En ese sentido, el Consejo definió en 2009 los objetivos estratégicos a largo plazo de la UE sobre educación y formación de la siguiente manera:

  • hacer realidad el aprendizaje permanente y la movilidad;
  • mejorar la calidad y la eficacia de la educación y la formación;
  • promover la equidad, la cohesión social y la ciudadanía activa;
  • incrementar la creatividad y la innovación, incluido el espíritu empresarial, en todos los niveles de la educación y la formación.

La Comisión Europea conmemora esta efeméride mirando al futuro ante los múltiples y complejos desafíos que afronta la UE de los 27, “al prepararnos para celebrar el 60º aniversario de la UE miramos hacia atrás y vemos siete décadas de paz y una Unión ampliada de 500 millones de ciudadanos, que viven en libertad en una de las economías más prósperas del mundo. Al mismo tiempo, la UE debe mirar hacia el futuro y considerar la manera en que va a perfilar una visión de su porvenir con 27 Estados miembros“.

Y lo hace lanzando su Libro Blanco sobre el futuro de Europa: Vías para la unidad de la UE de 27 Estados miembros, con el objetivo de iniciar un proceso en el que tenga lugar un debate franco y amplio.

Jean-Claude Juncker, su presidente, ha declarado lo siguiente: «Hace 60 años, los padres fundadores de Europa optaron por unir el continente con la fuerza de la ley y no mediante la fuerza de las armas. Podemos estar orgullosos de lo que hemos logrado desde entonces. Nuestro día más sombrío en 2017 seguirá siendo mucho más alegre que cualquiera de los vividos por nuestros antepasados en el campo de batalla. Ahora que celebramos el 60º aniversario de los Tratados de Roma, es el momento de que una Europa unida de 27 Estados perfile una visión para el futuro. Es el momento del liderazgo, la unidad y una determinación común. […]. El futuro de Europa está en nuestras propias manos».

El Libro Blanco sobre el futuro de Europa: Vías para la unidad de la UE de 27 Estados miembros analiza de qué forma evolucionará Europa en el próximo decenio, desde la repercusión de las nuevas tecnologías en la sociedad y el empleo, a las dudas que suscita la globalización, los problemas en materia de seguridad y el ascenso de los populismos. Plantea la disyuntiva a la que nos enfrentamos: ser barridos por estas tendencias o asumirlas y aprovechar las nuevas oportunidades que traen consigo. El peso demográfico y económico de Europa disminuye mientras otras partes del mundo crecen. En 2060, ninguno de nuestros Estados miembros representará ni siquiera el 1% de la población mundial – una razón de peso que nos apremia a mantenernos unidos para conseguir más resultados. Europa es una fuerza positiva a nivel mundial; su prosperidad seguirá dependiendo de su apertura y la fortaleza de los vínculos con sus socios.

En él se plantean cinco escenarios, cada uno de los cuales ofrece una visión del posible estado de la Unión de los 27 en 2025 dependiendo de las opciones por las que se decante Europa. Los escenarios abarcan un amplio abanico de posibilidades y no son mutuamente excluyentes ni exhaustivos:

Escenario 1: Seguir igual – La UE de los 27 se centra en el cumplimiento de su programa de reformas de acuerdo con el espíritu de las orientaciones de la Comisión de 2014 «Un nuevo comienzo para Europa» y de la Declaración de Bratislava, aprobada por los 27 Estados miembros en 2016.

Escenario 2: Solo el mercado único – La UE de los 27 se centra gradualmente en el mercado único al no alcanzar acuerdos los Estados miembros en un número creciente de ámbitos.

Escenario 3: Los que desean hacer más, hacen más – La UE de los 27 sigue funcionando como en la actualidad, pero permite a los Estados miembros que lo deseen una mayor colaboración en ámbitos específicos, como la defensa, la seguridad interior o los asuntos sociales. Surgen una o varias «coaliciones de voluntades».

Escenario 4: Hacer menos pero de forma más eficiente – La UE de los 27 centra su atención en aumentar y acelerar los logros en los ámbitos de actuación prioritarios que ha elegido, mientras que interviene menos en los que se percibe que no aporta valor añadido. Centra su atención y sus recursos limitados en un número reducido de ámbitos políticos.

Escenario 5: Hacer mucho más conjuntamente – Los Estados miembros deciden compartir más competencias, recursos y tomas de decisiones en todos los ámbitos. Las decisiones se adoptan con mayor rapidez a nivel europeo y se aplican con celeridad.

Para saber más: Libro Blanco de la Comisión Europea sobre el futuro de Europa

Con el fin de fomentar el debate, la Comisión Europea, junto con el Parlamento Europeo y los Estados miembros interesados, organizará una serie de «Debates sobre el Futuro de Europa» en las ciudades y regiones de Europa. La Comisión Europea va a contribuir a ese debate con una serie de documentos de reflexión sobre los temas siguientes:

  • el desarrollo de la dimensión social europea
  • la profundización de la Unión Económica y Monetaria, sobre la base del Informe de los Cinco Presidentes de junio de 2015
  • el aprovechamiento de la globalización
  • el futuro de la defensa europea
  • el futuro de las finanzas de la UE.

Al igual que el Libro Blanco, los documentos de reflexión ofrecerán ideas, propuestas, opciones o escenarios diversos para Europa en 2025, sin presentar decisiones definitivas en esta fase.

Información adicional:

  1. Sitio web: La UE a los 60
  2. Historia europea: 60 años de progreso compartido
  3. Discurso del presidente Juncker sobre el Estado de la Unión de 2016: Hacia una Europa mejor – una Europa que proteja, empodere y vele por la seguridad

Eurydice España-REDIE quiere sumarse a las conmemoraciones del 60 aniversario de los Tratados de Roma.

60 aniversario del Tratado de Roma: Actividades en España

A vuestra diposición,

Eurydice España-REDIE

[1] Robert Schuman. Declaraciones del ministro francés el 9 de mayo de 1950.

[2] Fichas Técnicas sobre la Unión Europea 2017. Petr Novak, dic. 2016.

[3] Tratado constitutivo de la Comunidad Europea. Capítulo 3. Artículo 126.

[4] Tratado constitutivo de la Comunidad Europea (versión consolidada Amsterdam) – Tercera parte: Políticas de la Comunidad. Título XI: Política social, de educación, de formación profesional y de juventud. Capítulo 3: Educación, formación profesional y juventud. Artículo 149.

[5] Firmada en Niza, 7 de diciembre de 2000.

[6] Comité Económico y Social Europeo. Apartado 2, artículo 29. 20 de enero de 2011. Dictamen «Reforzar la cohesión y la coordinación de la UE en el ámbito social gracias a la nueva cláusula social horizontal del artículo 9 del Tratado FUE»

[7] Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). Título II, artículo 9.