Guías para la Comunidad Educativa de prevención y apoyo a las víctimas de violencia escolar y de ciberacoso en el contexto escolar

Guía para la Comunidad Educativa de prevención y apoyo a las víctimas de violencia escolar.

La superación de la violencia en los centros educativos requiere de un trabajo profundo y constante. Profundo porque debemos trabajar la raíz de esta problemática que, como  sabemos, nos ha acompañado siempre a lo largo de la historia. Nos encontramos ante el reto de cambiar los procesos de socialización respecto a las identidades de género y las relaciones humanas, alejándolas de la violencia. Se trata de un trabajo constante,  no  será suficiente con realizar  una  actividad puntual.

Si pretendemos incidir en la socialización de los niños y niñas, chicas y chicos, los mensajes y dinámicas que se alejen de la violencia deben estar presentes cada día. Si logramos analizar en profundidad y comprender la raíz de la violencia, no sólo identificaremos en mayor medida los casos que ocurren a nuestro alrededor,  sino que también pondremos en práctica cada día actitudes y promoveremos interacciones que potencien relaciones igualitarias y de respecto.

Esta guía se enmarca en el Plan Estratégico de Convivencia Escolar (Ministerio de Educación Cultura y Deporte. Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa) y se estructura en dos partes.

Guía para la Comunidad Educativa de prevención y apoyo a las víctimas de ciberacoso en el contexto escolar.

El espacio de relación de nuestro alumnado ya no se limita principalmente a la escuela u otros espacios físicos, como los parques o campos deportivos cercanos. Actualmente, las tecnologías han establecido un nuevo contexto de relación, el ciberespacio, cuyas características y posibilidades suponen un nuevo contexto en el que se puede producir un tipo de acoso -el ciberacoso-.

Cuando hablamos de ciberacoso nos enfrentamos a un tipo de acoso que traspasa el horario escolar, los espacios de la escuela y que puede ocurrir en cualquier momento1. Cuando hablamos de ciberacoso nos estamos refiriendo a un tipo de acoso que se lleva a cabo haciendo uso de las tecnologías. Por lo tanto, la comprensión de su origen nos lleva a la misma fundamentación que encontramos en el acoso escolar. Entender y saber analizar esta base es  primordial  para  poder  identificar  los casos que  estén ocurriendo y actuar al respecto. A su vez, entender en profundidad su raíz nos permitirá sobre todo poder trabajar día a día.

Las principales características de esta nueva forma de acoso son:

  • No existe un espacio físico  concreto.  Puede ser el correo electrónico, un chat, mensajes instantáneos, webs, videojuegos de internet, un blog, diferentes redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat…), por lo tanto, traspasa los muros de la escuela, pero también se extiende a cualquier parte de la ciudad ,o incluso del mundo, en cuestión de minutos.
  • No hay un horario o momento específico. El espacio virtual está abierto 24h, 365 días al año, por lo tanto, cualquier persona puede hacer uso, acceder a la información que allí aparece, editar textos, etc. en cualquier momento.
  • La información que se expone en el espacio virtual perdura en el tiempo. Es decir, si hablamos de mostrar una fotografía o mantener una conversación, todo aquello que sea expuesto en la red permanece siempre en ella (durante meses, años o décadas).
  • Puede tener efecto multiplicador. Un solo acto – subir una imagen o publicar un comentario humillante en la red- puede ser visto y compartido por muchas otras personas a la vez. Por lo tanto, no es necesario que una misma persona agreda varias veces a otra para que el acoso se vaya repitiendo.
  • Permite con mayor facilidad ejercer la  violencia  sin  que  la  persona sea identificada. Quien ejerce la violencia puede  utilizar un perfil falso, suplantar la identidad  de otra persona, o incluso no identificarse. Por ello puede  ser más complicado, o incluso imposible, saber quién está ejerciendo la violencia y tomar medidas.