Educación para la Ciudadanía en las escuelas europeas, 2017

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Eurydice, la Red europea de información sobre educación de la Comisión Europea acaba de publicar el estudio Educación para la Ciudadanía en las escuelas europeas 2017. En los últimos años, la educación en valores cívicos y ciudadanos ha cobrado un auge considerable debido a las constantes amenazas contra valores fundamentales como la paz, la igualdad y los derechos humanos.

Pero, ¿qué implica enseñar ciudadanía?, ¿cómo se enseña?, ¿tiene categoría de asignatura en sí misma?,  ¿cómo se evalúa al alumnado?, ¿cómo se ponen en práctica los conocimientos en ciudadanía a través de experiencias fuera del aula?, ¿qué tipo de formación y apoyo recibe el profesorado que imparte esta materia? Estas preguntas y muchas más encuentran respuesta en este estudio, en el que la educación en ciudadanía se entiende como un área de conocimiento promovida desde la escuela con el objetivo de fomentar una convivencia pacífica que contribuya al buen desarrollo de los individuos en un entorno armonioso, tanto dentro como fuera del ámbito escolar.

En las sociedades democráticas, la educación en ciudadanía apoya y ayuda a los estudiantes a convertirse en ciudadanos activos, informados y responsables, a la vez que los dota de voluntad y de herramientas para responsabilizarse de sí mismos y de las comunidades locales, regionales, nacionales e internacionales a las que pertenecen.

Para conseguir estos objetivos, la educación en ciudadanía ha de ayudar a los estudiantes a adquirir conocimientos y desarrollar habilidades, actitudes y valores en cuatro ámbitos competenciales básicos:

  • interactuar de manera eficaz y constructiva con los demás;
  • desarrollar un pensamiento crítico;
  • comportarse de manera responsable en la sociedad, y
  • actuar democráticamente.

La educación en ciudadanía no solo implica la enseñanza y aprendizaje de temas relevantes en el aula, sino también la experiencia que se adquiere a través de actividades prácticas tanto en el contexto escolar como en otros ámbitos de la sociedad y que son diseñadas para preparar a los estudiantes en su papel como ciudadanos.

Ni que decir tiene la importancia del papel que desarrollan los docentes y los directores de las escuelas en el proceso de aprendizaje de esta materia. La formación y apoyo que se les proporciona es crucial para la efectiva implementación de la educación en ciudadanía.

El objetivo general de este estudio es ofrecer, de manera global, el panorama actual de las políticas nacionales en el ámbito de la educación ciudadana en las escuelas europeas, en un momento de auge en la demanda y promoción de la enseñanza de esta materia por parte de los sistemas de educación y formación en Europa. Participan los 28 Estados Miembro, junto con Bosnia y Herzegovina, la antigua República Yugoslava de Macedonia, Islandia, Liechtenstein, Montenegro, Noruega, Serbia, Suiza y Turquía, y se comparan los distintos enfoques que estos países utilizan en la enseñanza de ciudadanía en sus escuelas.

El estudio se basa fundamentalmente en datos cualitativos y toma como fuentes de referencia la legislación y recomendaciones que regulan la enseñanza de ciudadanía en los centros educativos públicos, abarcando las etapas de educación general y formación profesional básica. Se concentra en las siguientes grandes áreas de contenido:

  • organización del currículo y contenidos
  • enseñanza, aprendizaje y participación activa
  • evaluación del alumnado y del centro escolar
  • formación inicial y continua del profesorado con herramientas de apoyo.

Los capítulos anteriores se complementan con cuatro estudios de caso sobre iniciativas políticas recientes en el campo de la educación para la ciudadanía en Bélgica (Comunidad flamenca), Estonia, Francia y Austria.

Entre otros muchos aspectos relevantes que el presente estudio detalla, podríamos citar el hecho de que en la mayoría de los países analizados los estudiantes reciben enseñanzas en ciudadanía en las etapas de educación primaria y secundaria. Aunque la impartición de dicha materia es obligatoria a lo largo de la educación general, si bien no en todos los niveles, el estatus y el lugar que ocupa en el currículo varía entre países. De acuerdo a los currículos nacionales en los centros escolares de los diferentes países de Europa, esta asignatura se integra de tres formas diferentes que normalmente se combinan entre sí:

  • como asignatura independiente
  • integrada dentro de otras asignaturas o áreas de aprendizaje tales como las ciencias sociales o estudios lingüísticos
  • como materia transversal impartida por todos los profesores especialistas de las distintas ramas.

Igualmente destacable es la oportunidad de aprendizaje que se ofrece al alumnado más allá del ámbito escolar a través de actividades extracurriculares que tan importante papel juegan en el desarrollo de competencias en ciudadanía y que, además, les permiten participar en actividades de su elección, explorar diferentes temas y aprender en contextos externos por medio del deporte, el voluntariado, actividades relacionadas con el medio ambiente, con la vida política y democrática, redes de debate internacionales, arte y cultura, etc.

Si quieres saber mucho más sobre este tema, puedes acceder a la publicación completa pinchando en el enlace que figura en la portada.

A vuestra disposición,

Eurydice España-REDIE