LA SOMBRA DE LOS NINIS ES ALARGADA

“…there are shadows because there are hills” – E.M. Forster

 

 

Eurydice España-REDIE os acerca hoy el artículo de la serie Focus-on que Eurydice, la red de información sobre educación de la Comisión Europea, publica periódicamente y que hoy analiza el fenómeno de los ninis.

 

 

 

No hay muchos conceptos sociológicos que consigan entrar en el Diccionario Urban, sitio web que contiene un diccionario de jerga de palabras y frases en idioma inglés. El hecho de que el término nini (“ni estudia ni trabaja”) o NEET, en inglés, esté incluido demuestra, por un lado, la importancia de un fenómeno que ha llegado para quedarse y por otro, la ansiedad que está generando en nuestra sociedad. En 2016, un tercio de la juventud del planeta se englobaba ya dentro de esta categoría, mientras que 17 millones de jóvenes europeos de entre 20 y 34 años o uno de cada cinco eran ninis. La gente joven ha empezado a usar el acrónimo para describirse a sí misma. “Soy un nini”, dicen, en lenguas como español, inglés (“I am a NEET”) o portugués (“sou nem-nem”).

Muchos gobiernos, organizaciones internacionales y ONG han iniciado estudios y puesto en marcha programas con el objetivo de recuperar a estos jóvenes y reintegrarlos en el sistema de educación y formación, así como en el mercado laboral. Recientemente se han empezado a vislumbrar las consecuencias que este fenómeno traerá para los individuos, estados y para la Unión Europea, que serán más negativas a largo que a corto plazo.

Los mayores riesgos a los que se enfrentan los ninis son la pobreza, la exclusión social y la marginación política. Según la OCDE, el 26% de la población joven vive en la pobreza porque son ninis o tienen trabajos precarios. Además, muestran un menor interés en la política, en ejercer el voto en elecciones y apenas confían en los gobiernos e instituciones públicas. También son más propensos a convertirse en padres solteros o a sufrir más enfermedades.

Más preocupantes son los efectos a largo plazo que sufren aquellos que han vivido como ninis durante un periodo de sus vidas, ya que las posibilidades de acceder a un futuro empleo y el potencial salarial se reducen drásticamente.

La categoría de ninis es amplia y diversa y engloba a población joven en busca de un empleo, a aquellos a los que se ha negado el acceso al mercado laboral durante largo tiempo e incluso a los que han optado voluntariamente por no trabajar ni estudiar. Los que abandonan tempranamente la educación y la formación sufren un mayor riesgo de convertirse en ninis, aunque también se observa un número considerable de jóvenes en esta categoría que han completado niveles de educación secundaria e incluso terciaria. Sin embargo, en los países de la UE, son las mujeres, los jóvenes con baja formación académica y que provienen de familias con bajos ingresos, aquellos de origen inmigrante o con alguna discapacidad los que están más abocados a convertirse en ninis. Además, pertenecer a esta categoría supone un caldo de cultivo que ahonda en las desigualdades económicas y sociales ya existentes, lo que implica una traba mayor para forjarse un futuro mejor.

 

 

Según datos de Eurostat, la tasa de ninis en grupos de edad más avanzada (ej. 25-29 y 30-34 años) se mantiene decididamente alta, mientras que el porcentaje en aquellos cuyas edades oscilan entre los 20 y 24 años y por debajo ha descendido en todos los países desde 2013. Esto significa que los jóvenes que se vieron sorprendidos por la virulenta crisis económica engrosan ahora las filas de los ninis adultos.

La mayoría de las iniciativas políticas consideran que los ninis simplemente necesitan encontrar un empleo estable, pero el fenómeno de los jóvenes que ni estudian ni trabajan ha crecido en un momento de profundos cambios en la naturaleza del empleo y el mercado laboral. El aumento de la precariedad laboral así como del trabajo temporal frente al permanente puede dificultar considerablemente la empleabilidad futura de los ninis.

Las altas tasas de ninis tienen también consecuencias a largo plazo para los estados. Según estimaciones de Eurofound, los países con tasas considerables de ninis, como Grecia y Bulgaria experimentaron una pérdida de productividad de entre el 3 y el 3.5% de su Producto Interior Bruto solo en 2011. Tener tantos jóvenes desempleados no solo implica mayores costes asociados a una menor producción y un mayor gasto en políticas de desempleo y beneficios sociales, sino que también supone una menor contribución al sistema de pensiones ya de por sí mermado desde el comienzo de la crisis financiera. Según alcanza su jubilación la población mayor, un porcentaje considerable de la mano de obra será suplida por toda una generación “dañada” que carece de una formación académica apropiada, así como de las competencias y experiencia laboral necesarias.

La distribución de ninis en los países de la UE es realmente desigual. Mientras que los Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Alemania se caracterizan por haber mantenido un bajo porcentaje de ninis a lo largo del tiempo (por debajo del 10% en 2016), España, Grecia e Italia tienen las mayores tasas de jóvenes que ni estudian ni trabajan, aproximadamente un tercio de la población de entre 20 y 34 años en Grecia e Italia en 2016. Tasas desiguales de productividad y crecimiento económico afectan ya a toda Europa y los países que han sido más severamente afectados por problemas económicos son los que a su vez concentran las mayores pérdidas en producción y demandas fiscales, hecho que hará aumentar dicha desigualdad.

El fenómeno de los ninis es ya una lacra que ensombrece el futuro. Aunque la mayoría de las políticas van encaminadas a paliar la situación de los jóvenes que se encuentran actualmente en esta tesitura, necesitamos prepararnos para lo que el futuro les depara. Dentro de dos décadas será necesario el uso de nuevos conceptos sociológicos, que harán referencia a aquellos que fueron ninis en un tiempo pasado (FNEET: Formerly Not in Employment, Education or Training) o a aquellos que lo son de forma permanente (PNEET: Permanently Not in Employment, Education or Training).

 

 

¿Cuál de esos dos estados será el que prevalezca?

Los autores de este artículo son: Ralitsa Donkova y David Crosier

A vuestra disposición,

Eurydice España-REDIE