DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER Y LA NIÑA EN LA CIENCIA

El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, fecha elegida por la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconocer la importante labor que desempeñaron y desempeñan las mujeres en el mundo de la ciencia. Es necesario reivindicar, una vez más, la presencia femenina en todas las ramas del saber por su repercusión en el desarrollo económico, cultural y social del ser humano. Silenciadas, escondidas o apartadas a la sombra de la figura masculina, la lista de mujeres que permanecieron en el olvido o en un segundo plano, lejos de la valoración que merecieron y no recibieron, es extensa.

Desde leer.es queremos unirnos al homenaje y reconocimiento de las aportaciones de estas mujeres a lo largo de la historia, así como de su contribución no solo a la ciencia, sino también a la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM).

Tubos de ensayo con científicas. Conmemoración del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Distintas instituciones y organismos han apoyado iniciativas para promover la igualdad de género en esos ámbitos, lo cual contribuirá, entre otras cosas, a alcanzar los objetivos recogidos en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Además, se pretende fomentar la participación de las mujeres y las niñas en la educación, en la capacitación y promocionar la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo y trabajo dignos.

La historia del ocultamiento injusto y reiterado de aquellas mujeres que contribuyeron al avance de la ciencia transcurre en múltiples escenarios y tiempos.

No es de extrañar que nombres como el de Ángela Ruiz Robles (León 1895-La Coruña 1975) pasen desapercibidos, a pesar de que esta maestra, pedagoga e inventora leonesa sea considerada la precursora del libro electrónico. En 1949 registró su primera patente bajo el título “procedimiento mecánico, eléctrico y a presión de aire para lectura de libros”. Se trataba de una enciclopedia mecánica, con abecedarios automáticos en todos los idiomas, con la que se podían formar palabras y toda clase de textos. Según su creadora, el objetivo de este artilugio era innovar la enseñanza para que fuese más intuitiva y amena, conseguir el máximo de conocimientos con un mínimo esfuerzo y adaptar el libro al progreso tecnológico. Inconformista y comprometida con sus alumnos y vecinos, tuvo un afán innovador que la condujo a resaltar la importancia de la enseñanza de idiomas, el aprendizaje intuitivo o el uso de ilustraciones, siempre con la preocupación por la evolución del sistema educativo.

Imagen enciclopedia electrónica

Enciclopedia electrónica

Albert Einstein no habría recibido el Premio Nobel de Física sin la ayuda de su primera mujer, Mileva Maric (1875-1948, Serbia). Esta brillante científica, proporcionó la base matemática de las teorías del famoso físico. Era conocido entre sus allegados el hecho de que Maric le resolvía todos los problemas matemáticos, sobre todo los referidos a la teoría de la relatividad.

La pasión por la astronomía y por la observación de estrellas, nos conduce a la primera mujer que descubrió un cometa, Maria Winkelmann-Kirch (1670-1720, Alemania). Pese a que Leibniz dijo que no creía que hubiera nadie tan bueno como ella en astronomía en su época, nunca le fue reconocido su mérito y vivió a la sombra de su marido.

El origen del wifi moderno reside en quien ayudó a inventar la tecnología sobre la que se basan las comunicaciones inalámbricas, la vienesa nacida en 1914, Hedy Lamarr, famosa por su belleza y por ser actriz de Hollywood en los años 30 y 40.

Fotografía Hedy Lamar

Hedy Lamarr

La nómina de mujeres científicas ignoradas por sociedades androcéntricas continúa en Esther Lederberg (1922-2006, Estados Unidos). Esta microbióloga pionera en genética bacteriana inventó, junto a su marido, el método de sembrado por réplica en placa, que sirve para transferir colonias de bacterias. Sus grandes aportaciones a la microbiología y la genética gozan de plena actualidad. Sin embargo, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina lo obtuvieron su esposo y los colaboradores de este.

Jocelyn Bell Burnell (1943, Reino Unido) descubrió la primera radioseñal de un púlsar y colaboró en la construcción del radiotelescopio. Tampoco forma parte de esa cifra de mujeres (18 frente a 572 hombres) que han sido premiadas con el Nobel. Sí lo fue su director de tesis, que consiguió el Premio Nobel de Física.

Fotografía de Jocelyn Bell

Jocelyn Bell

Otra mujer, oculta tras la figura del hombre científico, fue Marianne Grunberg-Manago (1921-2013). Esta bioquímica francesa descubrió conjuntamente con Severo Ochoa el ARN-polimerasa, enzima esencial para descifrar el código genético y ayudó a que este ganase el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Nuevamente el mérito no recayó en una mujer.

El desarrollo del álgebra y la física fundamental tienen una deuda con Emmy Noether, una de las matemáticas más importantes de la historia. Sus contribuciones son esenciales en estos campos científicos.

Rosalind Franklin, londinense nacida en 1920, fue la autora de un gran descubrimiento en Biología, al clarificar la estructura de doble hélice del ADN, vital para la comprensión de la vida.

Fotografía de Roselyn Franklin

Rosalind Franklin

Marie Curie (1867-1934) fue la primera mujer en ganar el Premio Nobel; el primero de Física, en 1903, por el descubrimiento de los elementos radiactivos. El segundo, el de Química, en 1911 por sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos.

Retrato de Marie Curie

Marie Curie

Ada Lovelace, hija del poeta romántico Lord Byron, ha sido considerada la primera programadora de software de la historia, al escribir el primer algoritmo complejo que podía ser interpretado por una máquina. Para que no la censuraran por ser mujer, firmaba sus trabajos con sus iniciales A. A. L.

La japonesa Chika Kuroda obtuvo un Bachelor de ciencia. Sus descubrimientos sobre el pigmento en la cáscara de la cebolla ayudaron a crear una importante droga para tratar la hipertensión.

En 1964, la británica Dorothy Hodgkin recibió el premio Nobel de Química por sus estudios sobre la difracción de rayos X. Cinco años después descubrió la estructura cristalina de la insulina, tratamiento esencial de la diabetes.

Retrocediendo en el tiempo y en el espacio, la figura de Hipatia de Alejandría (370-415, Egipto) filósofa y maestra que destacó en matemáticas y astronomía, murió asesinada por sus ideas y por su condición de mujer, a manos del fanatismo religioso de un grupo de cristianos.

El número de inventos y descubrimientos científicos es tan extenso como el de los nombres femeninos que los llevaron y llevan a cabo. Margarita Salas, Katherine Coleman Goble Johnson, Olga Riquelme, Zoe Pedrol, Julieta Fierro, Kuniko Inoguchi, Fabiola Gianotti, Christiana Figueres, Kiran Mazumdar, Margaret Chan, Gwynne Shotwell… son solo algunos ejemplos más de mujeres volcadas en el estudio de la ciencia y de la tecnología. Ojalá sean referentes de niñas y mujeres del presente y del futuro.

En el informe Científicas en cifras 2015 se confirma que las mujeres no acceden a los puestos de nivel en ciencia en España y que desde 2009 el porcentaje de científicas  no aumenta en nuestro país. Por este motivo, muchos países fomentan la enseñanza de las ciencias en sus programas educativos. En este sentido, existen iniciativas que promueven vocaciones científicas y tecnológicas entre las mujeres y las niñas.

Las niñas y mujeres del siglo XXI han de protagonizar esta historia real, de ciencia, pero no de ficción, siguiendo la senda iniciada por todas aquellas que generosamente contribuyeron al avance científico y tecnológico y la de aquellas que siguen trabajando en la actualidad por el progreso.

                                          No hay que temer a nada en la vida, solo hay que comprender.

Marie Curie.

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