¿Conectado o desconectado? Evidencia científica sobre aprender a programar

Las actividades unplugged, o desconectadas, hacen uso de juegos de lógica, cartas, cuerdas o movimientos físicos que se utilizan para representar y comprender diferentes conceptos informáticos, como algoritmos o trasmisión de datos.

Hace unos días resumíamos un estudio científico que muestra que este tipo de actividades -que son las únicas disponibles cuando no se cuenta con dispositivos electrónicos, ordenadores o conexión a internet- son un recurso que permite desarrollar el pensamiento computacional a estudiantes que no tienen experiencia previa de programación.

Pero, a la hora de comenzar a aprender a programar en primaria, ¿es mejor hacerlo con este tipo de actividades unplugged o lanzarse directamente a programar con el ordenador? Esta es la pregunta que han tratado de responder dos investigadoras holandesas, con el objetivo de aportar evidencias que ayuden a los docentes que usan la programación en sus clases.

El experimento

El experimento se ha desarrollado en un colegio de primaria de Holanda, y han participado 35 estudiantes de 9 a 12 años.

La primera semana consistió en una serie de actividades introductorias para todos los niños en las que se muestran las posibilidades de Scratch. A continuación se dividió a los alumnos en dos grupos de forma aleatoria, aunque equilibrando edades y sexo en cada grupo.

El primer grupo (formado por 17 estudiantes) recibió 4 semanas de lecciones desconectadas, para lo que se adaptaron las lecciones de CS Unplugged. El otro grupo (18 participantes) comenzó a programar en Scratch directamente, usando las lecciones de este curso en línea para niños. Tanto las lecciones conectadas como las desconectadas cubrieron los mismos conceptos de programación: bucles, condicionales, procedimientos, paso de mensajes, programación en paralelo y variables.

Después de estas cuatro semanas, ambos grupos recibieron dos semanas de lecciones de Scratch, practicando la programación de Scratch con más profundidad. Para finalizar, durante las últimas dos semanas los niños crearon sus propios juegos en Scratch.

Al final de las ocho semanas se midieron las habilidades de programación desde dos puntos de vista:

  1. Con una prueba final en la que se evalúa la comprensión y el uso correcto de los conceptos de programación en Scratch.
  2. Examinando sus proyectos finales.

¿Es mejor comenzar desconectado?

Los resultados obtenidos muestran que sí, aunque de una forma quizás algo sorprendente:

  • Por un lado, no hay impacto sobre el aprendizaje de los conceptos de programación, puesto que ambos grupos demostraron un dominio similar de la programación en la prueba final.
  • Pero… los niños que empezaron trabajando desconectados tenían más confianza en sus habilidades de programación que los niños que trabajaron con Scratch todo el tiempo.
  • Y, probablemente como consecuencia, ¡los niños que trabajaron antes desconectados usaron más bloques de Scratch que los niños que trabajaron con Scratch todo el tiempo!

Especialmente ese último punto sorprendió a las investigadoras del estudio, pero consideran que podría estar relacionado con el hecho de que los aprendices se sintieron más seguros, por lo que también se atrevieron a explorar Scratch de forma más independiente. Esto se confirma por el hecho de que exploraron bloques que no se habían estudiado en el curso:

Esta entrada es una traducción y adaptación de este artículo, en el que la autora principal de la investigación resume el estudio completo.